LA AGRICULTURA DEL FUTURO


Creemos firmemente que la agricultura industrial no va a sobrevivir a todos los venenos que se usan en ella. Una agricultura que no respeta la vida del agricultor ni respeta la vida del suelo, difícilmente sobreviva a sí misma. ¿Está al servicio del hombre una agricultura que intoxica y mata a los habitantes vecinos, y que amenaza a los ecosistemas? La agricultura del futuro, si existe algún futuro, deberíamos retomar nuestra tradición humanista, comportarse como buenos vecinos, y tratar a los ecosistemas con el mismo respeto que tratan a tu propia familia.

Muchos tienen la audacia de afirmar que la agricultura orgánica ha producido más muertes que la agricultura industrial. Difícilmente podamos encontrar una afirmación más necia o escandalosa que ésta en el “establemente” científico, para proteger a la agroindustria.

La visión fundamentalista del progreso científico y tecnológico proviene de una “educación al consumidor”, en que se nos repite cada día hasta el cansancio, que seremos mejores personas cuanto más tecnología consumamos. El buenos días, buenas tardes, hasta luego y el gracias, del respecto a los mayores, de pedir permiso, de saludar con una sonrisa, de amar a las personas por lo que son y no por lo que tienen… Esto es educación.

LA AGRICULTURA DEL FUTUROLa agroindustria y sus secuaces sostienen la vergonzosa mentira de que es imposible aumentar o mantener la producción sin recurrir a estos venenos, que la agricultura para el mundo que viene es imposible sin ellos. Aunque esta falacia ha sido refutada cientos de veces, lo cierto es que durante más de 5 décadas se vienen invirtiendo cientos de miles de millones de dólares o euros en investigación en química agrícola y unas pocas monedas en investigación sobre agricultura natural.

La gente tiene que comer todos los días y la población crece. Tampoco es aceptable decir “la agricultura ecológica es muy buena aunque produzca menos”. Ese déficit de comida se tienes que sacar de alguna parte ¿Más suelo agrícola? Más impacto ambiental. ¿Dónde queda el beneficio para el medio ambiente?

La próxima agricultura, la del futuro será inevitablemente muy parecida a la vieja agricultura de nuestros abuelos, más que al recién agro negocio. Nosotros amamos la producción de alimentos, así como la agricultura, porque nos da la vida, y porque la amamos estamos tratando de protegerla. Esta es la agricultura que fomento yo, día a día desde las generaciones antepasadas hasta hoy y mañana a través de mí. Este es el patrimonio que he recibido y que quiero dar.

No soy ni pro ni anti-ecologista. Pero las falsedades me repatean, hay maneras y maneras de cultivar.

La agricultura intensiva o convencional: De hecho el problema es que no tienen acceso a tierras de cultivo por las grandes extensiones de monocultivo de transnacionales o porque después de su paso, han dejado una tierra inservible.

Uno dicen que la agricultura ecológica es la solución para países en vías de desarrollo y así se subvencionan viajes. Habla de la producción ecológica como si tuviera que abastecer a todo el planeta y acabar con el hambre en el mundo. Por lo demás: eso de reivindicar la agricultura ecológica como la agricultura del siglo, pura estrategia de marketing. La agricultura ecológica se sustenta en dos pilares: es mejor para el ambiente y es mejor para los consumidores. Sin embargo, ninguno de estos argumentos cuenta con evidencia sólida que la respalde.

Eso no va a ocurrir, y ya le digo que ni de la mano de la agricultura industrial, ni de la mano de la agricultura ecológica, ni de la mano de los transgénicos. Si tenemos que ser realistas; que no sea sólo en lo que nos interesa, estamos en la etapa histórica de la humanidad en la que más productos alimenticios se producen, y al mismo tiempo, en la que más personas mueren de hambre. Y esto no cambiará ni pasará por una solución dualista: productos naturales, convencionales o transgénicos, el porqué no se erradica el hambre en el mundo es por falta de compromiso y voluntad de los gobiernos y las multinacionales.

Todo esto acompañado de insultos externos para un agricultor que ni siquiera recibe un precio digno por su producto. En la vida necesitamos al menos una vez un abogado, un arquitecto, un medico. Pero tres veces al día necesitamos de un AGRICULTOR. Así nos dan las gracias por nuestro trabajo.

Como es nuestra agricultura, una agricultura ancestral (o antigua, o pre-tecnológica, como se llame), así debería ser la agricultura del futuro. Tampoco habían cámaras de maduración, ni traer la fruta de África o Centroamérica o cultivar tomates en invierno.
Para obtener un producto de calidad que cumpla con nuestros elevados criterios de sabor y que esté a la altura del exquisito gusto de nuestros clientes, todo empieza por nuestra zona de cultivo, la elección de nuestros árboles,… y todo esto acompañado de mis titulaciones de profesionalidad.

Nuestras naranjas saben “como las naranjas de antes”, un sabor difícil de igualar y además naturales.