LÍMITE MÁXIMO DE RESIDUOS (LMR)


Residuos fitosanitarios en alimentos – Límite Máximo de Residuos (LMR).

Qué son los residuos de fitosanitario (pesticidas)?

Los residuos de fitosanitario, (químicos o naturales), son pequeñas cantidades de pesticidas o sus productos de degradación que permanecen y se acumulan en los alimentos recolectados o almacenados, de forma que al ser ingeridos por el humano en cantidades grandes pueden afectar a su salud.

En qué alimentos se encuentran los residuos de plaguicidas?

Principalmente en frutas y verduras. También están presentes en el agua de bebida y en los forrajes que alimentan los animales, por lo que se pueden encontrar en sus productos derivados, carne, leche y huevos y la acumulación de los residuos a través de la cadena alimenticia.

Factores que influyen en la degradación natural de estos depósitos

– Crecimiento del vegetal.

– Causas mecánicas (viento y lluvia) que arrastran el plaguicida aplicado.

– Causas físicas (temperatura) por sus efectos en la volatilización del producto).

– Causas químicas, donde se incluyen la degradación por acción de la luz solar en la superficie del vegetal, o la degradación en el interior del vegetal (la vía principal de eliminación del mismo). Los tratamientos que se realizan a las plantas se terminan transformando de “tóxicos” a inocuos dentro de las plantas activas que están realizando la fotosíntesis.

¿Cuáles son los efectos de los residuos para la salud del consumidor?

Toxicidad crónica: capacidad de determinadas sustancias para producir efectos nocivos tras la absorción de pequeñas dosis de forma prolongada generando efectos locales (irritación de piel y mucosas), sistémicos (alteraciones del sistema hormonal, nervioso…) o malestares estomacales.

Por otro lado, los niños son más susceptibles porque tienen un menor peso corporal y sus órganos están en desarrollo, por lo que a igual dosis de sustancias que un adulto, mayor efecto de su toxicidad. También pueden inducir lesiones en el feto durante su desarrollo intrauterino.

Además, algunos plaguicidas pueden causar alteraciones genéticas y del sistema endocrino, efectos cancerígenos y efectos sobre la reproducción e incluso la muerte.
Las manifestaciones clínicas de la intoxicación aguda pueden incluir efectos sistémicos o localizados. Pueden ser cuadros clínicos leves, menos graves, graves o fatales. En la etapa inicial o en los casos leves la sintomatología es habitualmente inespecífica, lo que dificulta la realización del diagnóstico de intoxicación.

Los síntomas de la intoxicación aguda pueden ser:

  • Dermatológicos: sudoración excesiva, prurito o picazón, erupción cutánea y coloración azulada de la piel o membranas mucosas o quemaduras químicas en el caso de algunos herbicidas.
  • Neurológicos: mareo, cefalea, temblor, nerviosismo, síncope, pequeñas contracciones musculares involuntarias, parálisis o entumecimiento y hormigueo, depresión y pérdida de consciencia o convulsiones que pueden llegar al coma y a la muerte.
  • Oculares: visión borrosa y lagrimeo.
  • Cardiorespiratorios: palpitaciones, dificultad respiratoria, tos, aumento de expectoración, dolor torácico, y ruidos continuos como silbidos y ronquidos producidos por la obstrucción de las vías aéreas.
  • Digestivos: excesiva producción de saliva, molestias faríngeas, náuseas, vómitos, dolor abdominal y trastornos de la función intestinal como diarrea o estreñimiento, en ocasiones asociado a la sensación persistente de necesidad de defecar.
  • Reacciones alérgicas agudas como, por ejemplo, rinitis alérgica, asma o eczema alérgico.
  • Gestacionales: abortos espontáneos.
  • Otros síntomas inespecíficos.

Si la intoxicación es subaguda o crónica, los plaguicidas pueden ocasionar efectos como astenia, anorexia, cefalea, alteraciones del sueño, depresión, cambios de carácter, temblor, parálisis parcial leve que debilita la contractilidad muscular, disminución de la libido e impotencia sexual. Además, como consecuencia de la exposición durante prolongados periodos de tiempo, algunos plaguicidas pueden ir acumulándose en el organismo y manifestar sus efectos a largo plazo con lesiones que pueden ser irreversibles en el sistema nervioso, hígado y riñones. Entre estos efectos, destacan por su gravedad los cancerígenos, mutagénicos y efectos en la reproducción.

FACTORES INDIVIDUALES

Estado de salud y susceptibilidad personal

La existencia de determinadas patologías, especialmente las relacionadas con insuficiencias cardíacas, renales y hepáticas, o simplemente la presencia de heridas en la piel o eccemas, entre otros, hacen que el individuo sea más sensible a estas sustancias peligrosas y que los efectos derivados de ellas sean mayores. También, la especial sensibilización ante estos productos de algunos individuos que conduce a reacciones alérgicas importantes.

Hábitos personales

La ingestión de alcohol u otros tóxicos, el estado nutricional y la higiene personal deficiente pueden aumentar los efectos de los plaguicidas. La falta de higiene, cuando implica una prolongación del tiempo de contacto entre la piel y producto, aumenta las posibilidades de absorción.

Otros

Edad, sexo o situación de embarazo y lactancia natural de la trabajadora.

Los factores que determinan que el depósito de plaguicidas sea mayor o menor son:

– La naturaleza de la molécula del plaguicida

– Emplear dosis o cantidad excesivas de plaguicida aplicada por unidad de superficie.

– Tipo de fórmula del producto plaguicida. Merecen especial mención los plaguicidas formulados con adherentes.

– La forma de aplicación del producto. Es muy importante para determinar el tamaño de la gota (en caso de pulverización o atomización) o de la partícula (en caso de espolvoreo).

– No respetar los plazos de seguridad establecidos para cada producto fitosanitario

– Usar plaguicidas no autorizados para el cultivo

– Aplicación de plaguicidas innecesarias y repetitivamente

– Usar plaguicidas ilegales, no registrados

¿Cómo se evalúa la seguridad en los alimentos?

El carácter peligroso que presentan los residuos de productos plaguicidas en los alimentos, ha obligado a las Administraciones a dictar una serie de normas con el fin de proteger la salud de los consumidores. La evaluación de seguridad de consumidores de cada pesticida la realiza la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) de acuerdo a su toxicidad, niveles máximos esperados en los alimentos y diversas dietas de los consumidores europeos. Se denomina Límite Máximo de Residuos o LMR, a la cantidad máxima de residuo de un determinado producto fitosanitario sobre un determinado producto agroalimentario permitida por la ley. Por encima del LMR, el producto agroalimentario no puede comercializarse. El alimento que cumple el LMR se considera toxicológicamente aceptable.

El LMR es un concepto legal y no toxicológico y suelen ser diferentes para cada país.

Relación entre LMR y plazo de seguridad

Gráfico de relación entre LMR y PS (plazo de seguridad)Se define el plazo de seguridad como el período de tiempo que debe transcurrir desde la aplicación del fitosanitario hasta la recolección o aprovechamiento del cultivo. Es específico para cada producto y cultivo y viene indicado en la etiqueta del producto.

Es el tiempo necesario para que un plaguicida pierda, aproximadamente el 90% de su actividad bajo condiciones ambientales y dosis de aplicación normales. Determina el poder contaminante de un plaguicida, que será mayor cuanto más persistente sea. A mayor plazo de días, menores residuos de pesticidas en los alimentos por su degradación.

Los plazos de seguridad se refieren al consumo o a la recolección?

Se refiere a la recolección. Los ensayos que se llevan a cabo para determinar los plazos de seguridad se realizan sobre la planta viva, pues una vez recolectadas las cosas, la actividad fisiológica cambia y es posible que las sustancias que se han utilizado no sean transformadas hasta ser inofensivas para la salud.

Qué medidas para reducir el problema de los residuos?

Las dos partes implicadas son:

– La administración: mediante una acción legislativa, la realización de estudios y experiencias para el conocimiento del comportamiento que tiene un determinado producto fitosanitario después de realizado el tratamiento, controles y análisis sistemáticos de los productos vegetales comercializados dentro de sus límites territoriales y mediante acciones divulgativas.

En la Unión Europea no se pueden utilizar pesticidas a menos que se haya demostrado científicamente que no produce efectos perjudiciales en los consumidores, agricultores o terceros, que no tienen efectos inaceptables en el medio ambiente y que son suficientemente eficaces.

Lo de científicamente no lo entiendo. De la ciencia a la realidad hay diferencias. Cada año eliminan productos fitosanitarios y añaden otros. Porqué? Si antes estaban autorizados. Ni por qué los plazos de seguridad en invernadero son menores que en campo, si se aplica el mismo producto? Todo esto me hace dudar.

– El agricultor: puede reducir el uso de los pesticidas llevando a cabo “Buenas Prácticas Agrícolas (BPA)” refiriéndose al uso seguro, recomendado y autorizado de los pesticidas en cualquier fase de la producción de los alimentos (plantación, recolección, almacenamiento y transporte).

Respetar los plazos de seguridad previos a la cosecha, donde no se pueden aplicar pesticidas, deben limitar su uso a lo estrictamente necesario para reducir el riesgo de su toxicidad para la salud humana.

¿Qué hacemos en nuestros cultivos para reducir el uso de los pesticidas y al mismo tiempo el LMR?

Llevamos a cabo estas prácticas:

– De las 4 fases de la producción de los alimentos (plantación, recolección, almacenamiento y transporte) solamente se aplican en la primera fase (plantación).

– Doblamos el plazo de seguridad de los productos fitosanitarios.

– Implementamos el control integrado de plagas y enfermedades previniendo mediante una mejor gestión de los cultivos, utilizando alternativas como el uso de enemigos, depredadores y parásitos naturales de las plagas y utilización de feromonas y toxinas para su control, entre otras.

– No sobrepasar las dosis mínimas que vienen indicadas en las etiquetas, ya que supone un derroche y un aumento de problemas ambientales y de residuos.

– Evitar el uso continuado de una misma materia activa.

– Aplicar de la forma más uniforme posible, con los aparatos bien reglados, mantenidos, inspeccionados y calibrados. Cumplimos la normativa sobre equipos de tratamientos.